La iniciativa tiene como objetivo integrar los principios de salud planetaria y sostenibilidad en la práctica clínica diaria de un Servicio de Oncología Radioterápica, demostrando que la excelencia asistencial puede ir de la mano de la reducción del impacto ambiental.
Las acciones desarrolladas se han centrado en dos ámbitos principales.
En primer lugar, la implantación de la radioterapia ultra-hipofraccionada en cáncer de mama (26 Gy en 5 fracciones), sustituyendo progresivamente esquemas convencionales de 15 sesiones. Esta innovación clínica, respaldada por evidencia científica de máxima calidad, ha permitido reducir de forma significativa los desplazamientos de las pacientes, especialmente en una provincia extensa y predominantemente rural como Lleida. La iniciativa ha evaluado el impacto económico, ambiental y social de este cambio de modelo asistencial, cuantificando la reducción de kilómetros recorridos, emisiones de CO₂ y costes de transporte sanitario.
En segundo lugar, se ha desarrollado un programa de optimización del consumo de materiales de higiene mediante el análisis y seguimiento del uso de guantes, soluciones hidroalcohólicas y jabón. Tras identificar que los guantes constituían el principal contribuyente a la huella de carbono asociada a estos consumibles, se implantaron sesiones formativas dirigidas a los profesionales sobre el uso racional de guantes y las buenas prácticas de higiene de manos. Estas acciones de sensibilización permitieron reducir su consumo y disminuir las emisiones asociadas sin comprometer la seguridad del paciente ni la calidad asistencial.
De forma complementaria, el Hospital Universitari Arnau de Vilanova desarrolla su actividad utilizando energía eléctrica de origen renovable, contribuyendo a reducir la huella de carbono derivada del funcionamiento de instalaciones altamente tecnificadas como la Oncología Radioterápica.
El ámbito de actuación de la iniciativa incluye a todos los pacientes atendidos en el Servicio de Oncología Radioterápica, centro de referencia para la Región Sanitaria de Lleida y Alt Pirineu i Aran, así como a los profesionales médicos, de enfermería, técnicos y personal de apoyo implicados en la atención oncológica. El proyecto constituye un ejemplo de integración de criterios ambientales, económicos y sociales en la toma de decisiones clínicas, alineado con la Agenda 2030, las estrategias de descarbonización del sistema sanitario y el modelo Green Hospital
La iniciativa presenta una elevada capacidad de replicabilidad, ya que se basa en evidencia científica, cambios organizativos y sensibilización de los profesionales, sin requerir inversiones tecnológicas complejas ni costes elevados.
La implantación de esquemas de radioterapia hipofraccionada y ultra-hipofraccionada forma parte de las recomendaciones clínicas internacionales y puede aplicarse en la mayoría de los servicios de Oncología Radioterápica. La metodología utilizada para calcular desplazamientos, costes de transporte y emisiones de CO₂ es sencilla, reproducible y se basa en datos disponibles en cualquier centro sanitario.
La monitorización del consumo de materiales de higiene y la promoción del uso racional de recursos pueden incorporarse fácilmente a los programas de calidad, seguridad y sostenibilidad hospitalaria. Las acciones formativas sobre higiene de manos y uso adecuado de guantes son de bajo coste y fácilmente transferibles a otros ámbitos asistenciales.
El modelo también puede extenderse a otras especialidades médicas donde los desplazamientos de pacientes o el consumo de materiales tengan un impacto ambiental relevante.
La experiencia demuestra que integrar indicadores ambientales en la práctica clínica genera beneficios para pacientes, profesionales, sistema sanitario y medio ambiente, favoreciendo su implantación en centros de diferentes tamaños y niveles asistenciales
Los principales indicadores utilizados para evaluar el impacto de la iniciativa combinan resultados ambientales, económicos, asistenciales y sociales.
Radioterapia ultra-hipofraccionada (ECO-RAD, 2020-2025):
• 1.062 pacientes con cáncer de mama incluidas.
• Reducción del 66,7% de los desplazamientos asociados al tratamiento.
• Distancia media recorrida: 926,4 km por paciente (15 fracciones) frente a 308,8 km (5 fracciones).
• Ahorro medio de 617,6 km por paciente.
• Reducción de emisiones de CO₂: de 117,5 kg a 39,2 kg por paciente.
• Emisiones evitadas: 78,3 kg de CO₂ por paciente.
• Reducción acumulada estimada: 44,9 toneladas de CO₂.
• Ahorro económico acumulado para el sistema sanitario: 251.699 €.
• El 54% de las pacientes procedían de zonas rurales.
Consumo de materiales de higiene (2022-2025):
• Reducción de emisiones asociadas a materiales de higiene de 704 a 554,85 kg CO₂e/año.
• Disminución global de la huella de carbono del 21%.
• Reducción del consumo de guantes, principal fuente de emisiones asociadas a estos materiales.
• Implantación de sesiones formativas sobre uso racional de guantes e higiene de manos.
Otros indicadores de sostenibilidad:
• Utilización de energía eléctrica de origen 100% renovable en el Hospital Universitari Arnau de Vilanova.
• Mantenimiento de resultados clínicos equivalentes, sin incremento de toxicidad ni pérdida de eficacia.
• Integración de criterios de sostenibilidad en la toma de decisiones clínicas y organizativas.
La iniciativa se dirige principalmente a las pacientes atendidas en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitari Arnau de Vilanova de Lleida, centro de referencia para la Región Sanitaria de Lleida y Alt Pirineu i Aran. El impacto es especialmente relevante para las personas residentes en zonas rurales o alejadas del hospital, al reducir significativamente los desplazamientos necesarios para recibir tratamiento.
También beneficia a los profesionales sanitarios del servicio (médicos, enfermería, técnicos y personal administrativo), promoviendo una cultura de sostenibilidad basada en el uso responsable de recursos y la incorporación de criterios ambientales en la práctica clínica.
La iniciativa tiene repercusión sobre el sistema sanitario en su conjunto, al disminuir los costes asociados al transporte sanitario y optimizar la utilización de recursos asistenciales. Asimismo, contribuye a los objetivos institucionales de sostenibilidad y descarbonización del hospital.
Por su carácter transversal, el modelo puede servir de referencia para otros servicios hospitalarios y organizaciones sanitarias interesadas en integrar criterios de salud planetaria, sostenibilidad y eficiencia en sus procesos asistenciales.
Contribuye directamente a la mejora de la salud de las pacientes al reducir la carga física, emocional y económica asociada a los desplazamientos repetidos para recibir tratamiento radioterápico. La disminución del número de visitas al hospital facilita la conciliación familiar y laboral, reduce el tiempo invertido en transporte y mejora la experiencia global de las pacientes, especialmente en un territorio rural y disperso como la provincia de Lleida.
Desde el punto de vista asistencial, la radioterapia ultra-hipofraccionada mantiene la misma eficacia y seguridad que los esquemas convencionales, permitiendo obtener beneficios ambientales sin comprometer los resultados clínicos.
La iniciativa también promueve entornos sanitarios más sostenibles mediante el uso responsable de recursos y la reducción de emisiones asociadas a la actividad asistencial. Las acciones formativas dirigidas a los profesionales fomentan hábitos más sostenibles y una mayor concienciación sobre la relación entre salud y medio ambiente.
A nivel poblacional, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero contribuye a mitigar los efectos del cambio climático, considerado una de las principales amenazas para la salud pública del siglo XXI. De este modo, la iniciativa integra los principios de salud planetaria, demostrando que las decisiones clínicas pueden generar beneficios simultáneos para los pacientes, los profesionales sanitarios, el sistema de salud y la sociedad en su conjunto.