SEGREGA360 es un modelo de mejora continua para la gestión sostenible de los residuos sanitarios que aplica una metodología propia (DPEM: Diagnosticar, Prescribir, Evaluar y Mejorar) con el objetivo de reducir la producción de residuos peligrosos mediante la mejora de la segregación en origen. El proyecto parte de la premisa de que la decisión con mayor impacto ambiental en la gestión de un residuo se produce en el momento de su generación y que la formación, basada en datos, constituye la herramienta más eficaz para modificar los hábitos de los profesionales y promover una gestión más segura, eficiente y sostenible.
La iniciativa comenzó con una fase de diagnóstico basada en el análisis de la producción de residuos peligrosos, el estudio de las incidencias procedentes de auditorías de segregación e ISO14001; de los servicios de lavandería y limpieza y del gestor de residuos; así como de la identificación de necesidades mediante un cuestionario dirigido a los mandos intermedios. Esta información permitió conocer la situación real de cada servicio, identificar oportunidades de mejora y priorizar las actuaciones.
Como herramienta para la toma de decisiones, se parte de un cuadro de mando, que integra indicadores de producción de residuos del hospital por LER, unidad clínica, asistencias, número de camas y profesionales, que evolucionará conteniendo indicadores relativos por unidad. Esta herramienta permite transformar los datos en información útil para la gestión, facilitando el seguimiento de indicadores y la detección de desviaciones que requieren intervención.
Sobre la base de este diagnóstico se aplica la fase de prescripción, mediante un modelo de formación basada en datos, adaptado a las necesidades reales de cada servicio. El objetivo es acercar la formación al profesional y a su puesto de trabajo, personalizando las acciones formativas para resolver los problemas detectados a la vez que se recoge información y se identifican áreas de mejora. Para ello se elaboran materiales didácticos en formatos físicos y digitales, centrados en el ciclo completo de gestión de los residuos sanitarios.
La metodología incorpora una fase permanente de evaluación, mediante el seguimiento de indicadores, auditorías de segregación y resultados de aprendizaje, cuyos resultados alimentan la fase de mejora, redefiniendo las prioridades y las acciones formativas de cada unidad asistencial. De este modo, SEGREGA360 pretende transformar los datos en conocimiento.
La metodología SEGREGA360 ha sido diseñada para ser fácilmente replicable y escalable en cualquier organización sanitaria, independientemente de su tamaño, nivel asistencial o modelo organizativo, así como a otras iniciativas de sostenibilidad ambiental. Su implantación no requiere inversiones significativas, ya que se basa en recursos habitualmente disponibles en los centros sanitarios: datos de producción de residuos, auditorías de segregación, indicadores de actividad asistencial y programas de formación.
El modelo puede aplicarse tanto en hospitales de alta complejidad como en hospitales comarcales, centros de especialidades, centros de salud, consultorios o cualquier otro dispositivo asistencial que genere residuos sanitarios. La metodología DPEM permite adaptar las acciones a la realidad de cada organización, priorizando las necesidades detectadas mediante el análisis de datos y orientando la formación hacia los servicios con mayor potencial de mejora.
Su carácter modular facilita una implantación progresiva, pudiendo iniciarse en un único servicio o unidad asistencial y extenderse posteriormente al conjunto de la organización. Asimismo, el uso de indicadores normalizados favorece la comparación de resultados entre centros y la difusión de buenas prácticas, convirtiendo SEGREGA360 en una herramienta útil para impulsar estrategias comunes de sostenibilidad, economía circular y descarbonización dentro del sistema sanitario.
La metodología SEGREGA360 incorpora un sistema de evaluación basado en indicadores que permite medir el impacto ambiental, organizativo, formativo y económico de la iniciativa, constituyendo además la base para la toma de decisiones dentro del ciclo de mejora continua DPEM.
Los indicadores ambientales se monitorizan tanto para el conjunto del hospital como para cada unidad asistencial, incluyendo la producción total de residuos peligrosos y por código LER, así como indicadores normalizados por profesional, superficie, cama y actividad asistencial. Asimismo, se evalúa el porcentaje de reducción de residuos peligrosos por acto asistencial y la reducción estimada de las emisiones de CO₂ asociadas a la gestión de residuos.
Los indicadores diagnósticos permiten medir las necesidades de actuación en las unidades midiendo el número de incidencias registradas, su tipología y la evolución de los errores de segregación.
Los indicadores de proceso incluyen el número de profesionales formados, el número de sesiones realizadas, la cobertura alcanzada por unidades o servicios y el grado de satisfacción de los participantes.
Finalmente, los indicadores económicos permiten estimar el ahorro derivado de la reducción de residuos peligrosos y de la mejora en la eficiencia de su gestión. En conjunto, este sistema de indicadores permite evaluar objetivamente el impacto de la iniciativa y orientar nuevas acciones de formación de precisión basadas en datos.
SEGREGA360 está dirigido a todos los grupos de interés que intervienen, de forma directa o indirecta, en el ciclo de vida de los residuos sanitarios, promoviendo una cultura organizativa basada en la sostenibilidad, la seguridad y la mejora continua.
La iniciativa tiene como principal destinatario a los profesionales sanitarios, responsables de la generación y segregación en el desarrollo de la actividad asistencial, favoreciendo la adquisición de competencias específicas y el cambio de hábitos que permiten reducir la producción de residuos peligrosos desde su origen.
El proyecto implica igualmente a mandos intermedios y responsables de las unidades asistenciales, que participan activamente en la identificación de necesidades, la priorización de actuaciones y el seguimiento de resultados a través del cuadro de mando ambiental. Asimismo, involucra de forma directa a los profesionales de limpieza, gestión ambiental como responsables transporte y gestión de los residuos en el hospital.
De forma indirecta, la iniciativa beneficia a las empresas gestoras autorizadas, al facilitar una mejor calidad en la segregación y tratamiento de los residuos, y al conjunto de la ciudadanía, al contribuir a una asistencia sanitaria más segura, sostenible y comprometida con la protección del medio ambiente.
Uno de los principales valores de SEGREGA360 es que transforma la gestión de residuos en una responsabilidad compartida.
SEGREGA360 contribuye a la mejora de la salud desde una perspectiva integral, entendiendo que la salud de las personas está estrechamente vinculada a la protección del medio ambiente y a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
La mejora de la segregación en origen reduce la presencia de residuos peligrosos innecesarios, disminuyendo el riesgo de accidentes por exposición a agentes biológicos, químicos o cortopunzantes durante su manipulación. De este modo, la iniciativa incrementa la seguridad de los profesionales sanitarios y del personal de limpieza y gestión de residuos, favoreciendo entornos de trabajo más seguros.
Asimismo, una correcta segregación facilita que cada residuo reciba el tratamiento más adecuado, evitando contaminaciones cruzadas, mejorando la trazabilidad y garantizando el cumplimiento de la normativa aplicable. Todo ello contribuye a reforzar la seguridad de los pacientes y la calidad de la asistencia sanitaria.
Desde el punto de vista ambiental, la reducción de residuos peligrosos disminuye la necesidad de tratamientos de eliminación con mayor impacto ambiental, favorece la valorización de los residuos siempre que sea posible y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su gestión. Estas actuaciones contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático, considerado por la Organización Mundial de la Salud como una de las principales amenazas para la salud global.