La iniciativa consiste en la implantación del sistema de gestión de residuos quirúrgicos Neptune 3 en uno de los hospitales del Grupo HLA, sustituyendo el sistema convencional de recogida y gestión de fluidos aspirados durante las intervenciones quirúrgicas por un sistema cerrado, automatizado y de alta eficiencia.
El proyecto persigue un doble objetivo: mejorar la seguridad de pacientes y profesionales y reducir el impacto ambiental asociado a la actividad quirúrgica. Para ello se incorpora un equipo capaz de aspirar simultáneamente fluidos y humos quirúrgicos, almacenarlos de forma segura y eliminar los riesgos derivados de la manipulación manual de residuos biológicos.
Entre las acciones desarrolladas destacan la instalación del sistema en los quirófanos, la formación de los profesionales sanitarios para su utilización, la adaptación de los procedimientos de gestión de residuos y la monitorización de los beneficios operativos y ambientales obtenidos.
El sistema incorpora un evacuador de humos con detección automática, control independiente de la succión, protección frente al sobrellenado y tecnología SealShut, que evita la exposición del personal a fluidos potencialmente infecciosos. Además, permite reducir significativamente los tiempos de preparación entre intervenciones y simplificar el proceso de eliminación de residuos.
Desde el punto de vista ambiental, la iniciativa disminuye de forma considerable el consumo de materiales fungibles de plástico utilizados en los sistemas tradicionales de aspiración y elimina la necesidad de gestionar grandes volúmenes de líquidos como residuos sanitarios especiales, reduciendo tanto la generación de residuos como los transportes asociados a su tratamiento.
Esta actuación constituye un ejemplo de cómo la innovación tecnológica puede mejorar simultáneamente la calidad asistencial, la seguridad laboral, la eficiencia operativa y el desempeño ambiental de un hospital, contribuyendo a una atención sanitaria más sostenible.
La iniciativa presenta una elevada capacidad de replicación al tratarse de una solución tecnológica estandarizada, compatible con la organización habitual de cualquier bloque quirúrgico.
Su implantación únicamente requiere la instalación del equipo, la formación inicial de los profesionales y la adaptación de los procedimientos de gestión de residuos, sin necesidad de modificar la práctica clínica ni los protocolos asistenciales.
Los beneficios obtenidos —reducción de residuos, menor consumo de materiales fungibles, incremento de la seguridad, mejora de la eficiencia y optimización de los tiempos de rotación de quirófano— son extrapolables a hospitales de diferentes tamaños y niveles asistenciales.
La experiencia adquirida permite desarrollar un modelo de implantación progresiva en otros centros del Grupo HLA y en cualquier hospital que busque reducir su impacto ambiental sin comprometer la calidad asistencial, favoreciendo además la homogeneización de procesos y la incorporación de criterios de economía circular en la actividad quirúrgica.
La iniciativa se dirige principalmente al bloque quirúrgico y beneficia a todos los profesionales implicados en el proceso asistencial: cirujanos, anestesistas, personal de enfermería, TCAE, celadores, personal de limpieza y servicios responsables de la gestión de residuos.
Asimismo, repercute positivamente en los pacientes al favorecer un entorno quirúrgico más seguro, reducir la exposición a humos y agentes biológicos y optimizar la disponibilidad de los quirófanos gracias a la disminución de los tiempos de preparación entre intervenciones.
También beneficia a la organización al reducir costes derivados de la gestión de residuos, mejorar la eficiencia de los procesos y reforzar su compromiso con la sostenibilidad y la protección ambiental.
La iniciativa contribuye directamente a la protección de la salud de profesionales y pacientes mediante la reducción de la exposición a fluidos biológicos potencialmente infecciosos y a los humos generados durante las intervenciones quirúrgicas.
El sistema cerrado de aspiración evita la manipulación manual de residuos líquidos, disminuye el riesgo de salpicaduras, accidentes biológicos y lesiones musculoesqueléticas derivadas del transporte de recipientes pesados.
La evacuación integrada de humos mejora la calidad del aire del quirófano, favoreciendo un entorno de trabajo más seguro para los equipos sanitarios.
Desde una perspectiva de salud ambiental, la reducción de residuos y materiales de un solo uso contribuye a disminuir el impacto ambiental asociado a la actividad hospitalaria, reforzando el vínculo entre sostenibilidad y protección de la salud de la población.