Este proyecto implementa la optimización hídrica y la economía circular en el Hospital Universitari Arnau de Vilanova (HUAV) mediante el aprovechamiento automatizado del caudal de rechazo continuo generado por la planta de ósmosis inversa del servicio de hemodiálisis renal. Tradicionalmente descartado de forma directa a la red de saneamiento, este efluente (12,5 m³/día) se desvía de forma automatizada hacia un circuito cerrado conectado a un depósito segregado de almacenamiento de 200 m³ para abastecer de manera exclusiva la red de fluxores (inodoros) y el sistema de riego de una parte del complejo hospitalario.
Los objetivos principales son:
1. Anular el descarte al alcantarillado de agua pretratada de excelente calidad química (filtrada, descalcificada y libre de cloro).
2. Reducir de manera directa la demanda de agua nueva de la red municipal.
3. Mitigar la huella de carbono asociada al ciclo integral del agua del centro.
4. Cumplir de forma directa con los compromisos de descarbonización e infraestructura verde asumidos por España en la Alianza para la Acción Transformadora en Clima y Salud (ATACH) de la OMS y el Programa de Salud de Glasgow de la COP26.
Todo el balance de masa hídrica se encuentra digitalizado y controlado en tiempo real mediante la integración de sensórica avanzada en la plataforma de gestión centralizada del edificio (BMS).
Una de las mayores virtudes de esta propuesta radica en su diseño bajo el concepto de "infraestructura verde modular". Al fundamentarse técnicamente en la instalación de colectores aéreos de acero inoxidable AISI 316L y un sistema de acumulación basado en depósitos exentos de poliéster reforzado, la solución arquitectónica diseñada prescinde de reformas estructurales pasivas o invasivas. Por lo tanto, la solución es 100% exportable, transferible y perfectamente replicable en cualquier centro hospitalario nacional que disponga de plantas de tratamiento de agua por ósmosis inversa para sus servicios de diálisis o esterilización y que disponga de depósitos y/o redes independientes para fluxores o riego. El proyecto se posiciona como un modelo de referencia sectorial, demostrando que es viable transformar un efluente residual médico en un recurso estratégico interno de kilómetro cero con un coste de implantación altamente eficiente y un mantenimiento simplificado.
El desarrollo y alcance de la iniciativa se evalúa mediante los siguientes indicadores auditados y proyectados:
Volumen de agua recuperada: 12,5 m³/día de efluente continuo transferido a la red segregada, lo que equivale a 62,5 m³/semana y un total consolidado de 3.250 m³/año.
Impacto en la demanda interna: El volumen de rechazo recuperado cubre de forma directa el 54,27% de las necesidades globales de fluxores y riego (tomando como base la máxima actividad de 2025) y el 64,34% bajo las métricas de consumo del ejercicio 2026.
Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: Ahorro neto en la huella de carbono de 435,50 kgCO2e/año (0,4355 tCO2e/año) bajo el enfoque de localización (factor sectorial de 0,134 kgCO2e/m³). Bajo el enfoque market-based, el impacto en emisiones de Alcance 2 es nulo (0 kgCO2e/kWh) debido a que el hospital dispone de un contrato de suministro eléctrico con Garantía de Origen (GdO) 100% renovable.
Viabilidad económica e inversión: Coste total de la actuación (CapEx) de 21.900,00 € (IVA no incluido). Coste operativo anual (OpEx) marginal de 119,00 €/año (asociado a un consumo eléctrico de bombeo de 850 kWh/año). Ahorro económico neto anual de 9.111,00 €/año (ahorro bruto de 9.230,00 €/año basado en una tarifa de agua de 2,84 €/m³).
Período de retorno: Payback simple de 2,40 años sobre un horizonte técnico de 10 años de vida útil.
La propuesta se dirige de manera transversal a las áreas de gestión de infraestructuras y a los servicios de soporte clínico del hospital. Afecta directamente al Servicio de Hemodiálisis Renal (como centro emisor y origen del recurso hídrico) y al Área de Mantenimiento y Servicios Generales (encargada del control analítico y del balance de masa a través del sistema BMS). El público destinatario de la medida abarca de forma directa a todos los usuarios, pacientes y personal de las áreas asistenciales y administrativas que hacen uso de los inodoros y la red de fluxores segregados del complejo hospitalario, así como a la preservación ambiental del entorno del centro mediante la optimización de la infraestructura de riego.
El proyecto es un ejemplo tangible de "asistencia sanitaria circular" donde la ingeniería de soporte clínico actúa como catalizador de la salud planetaria y comunitaria. Al reducir de forma drástica la huella hídrica institucional y la dependencia de las redes de abastecimiento locales, se mitiga el impacto ambiental sobre el municipio en una región con alta vulnerabilidad al estrés hídrico.
Asimismo, la iniciativa garantiza de forma absoluta la salud y seguridad microbiológica de los profesionales y pacientes del centro. El agua de rechazo utilizada ha superado previamente rigurosas etapas de pretratamiento dual en la Sala de Aguas (filtración multimedia, descalcificación por intercambio iónico y filtración por carbón activo). Este proceso elimina de forma previa sólidos finos, dureza, cloro libre y cloraminas (compuestos altamente tóxicos que provocan hemólisis en pacientes de diálisis). Como resultado, se obtiene un efluente con un índice de pureza orgánica total y ausencia de dureza que cumple holgadamente con los parámetros químicos exigidos para usos de limpieza y arrastre sanitarios, sin alterar los márgenes analíticos ni comprometer la seguridad del complejo hospitalario.