Objetivo del proyecto
Transformar el modelo de infraestructura sanitaria mediante un edificio sostenible, eficiente y resiliente, capaz de reducir el impacto ambiental, optimizar el uso de los recursos públicos y mejorar la calidad asistencial.
Para ello, el proyecto persigue reducir la huella de carbono mediante eficiencia energética y energías renovables; integrar soluciones bioclimáticas y de adaptación al cambio climático; mejorar la calidad ambiental interior; humanizar los espacios asistenciales; optimizar el uso de agua y materiales; reforzar la resiliencia del hospital frente a eventos climáticos extremos y generar un modelo replicable para otros centros sanitarios.
El nuevo edificio del Hospital del Mar integra un modelo de infraestructura sanitaria sostenible basado en seis líneas de actuación.
1. Eficiencia energética y descarbonización. Incorpora 1.200 m² de placas fotovoltaicas (250 kW), conexión a la red Districlima para climatización eficiente, iluminación LED, sistemas inteligentes de control y monitorización energética, reduciendo consumo, costes y emisiones.
2. Diseño bioclimático. El edificio minimiza la demanda energética mediante una fachada de doble piel con protección solar, patios interiores que favorecen la ventilación e iluminación natural y estrategias pasivas adaptadas al verano e invierno.
3. Calidad ambiental interior. Se priorizan el confort térmico y lumínico, la calidad del aire y el control de contaminantes para mejorar la experiencia de pacientes y profesionales.
4. Materiales y recursos. Se emplean materiales reciclados y de bajo impacto ambiental, junto con soluciones constructivas de fácil mantenimiento que optimizan el coste del edificio durante todo su ciclo de vida.
5. Infraestructura verde y biodiversidad. Cerca de 3.000 m² de cubiertas vegetales convierten la naturaleza en una infraestructura activa. Estas superficies contribuyen a reducir la huella de carbono en más de 2.000 toneladas de CO₂ al año, generan sombra, disminuyen el efecto isla de calor y mejoran el confort climático.
Destacan las terrazas verdes terapéuticas de la tercera planta, concebidas como refugios climáticos para pacientes, familiares y profesionales. Diseñadas como un bosque mediterráneo, reúnen especies autóctonas de bajo consumo hídrico, pérgolas vegetales y espacios de descanso que favorecen el bienestar emocional, la recuperación y el contacto con la naturaleza.
6. Humanización. Reducir el estrés y favorecer la recuperación.
El modelo es altamente replicable en nuevos hospitales y procesos de rehabilitación. Las soluciones aplicadas —diseño bioclimático, eficiencia energética, renovables y calidad ambiental— pueden adaptarse a diferentes contextos.
La clave es la integración desde la fase de diseño y el compromiso institucional con la sostenibilidad.
Este proyecto puede servir de referente para otros centros sanitarios que quieran avanzar hacia modelos más eficientes, sostenibles y centrados en las personas.
Altamente replicable en:
Nuevos hospitales
Rehabilitación de infraestructuras sanitarias
Equipamientos públicos urbanos
Claves para la replicación:
Diseño desde el inicio con criterios sostenibles
Compromiso institucional
Integración multidisciplinar
Impacto ambiental:
Reducción de la huella de carbono en más de 2.000 toneladas de CO₂ anuales gracias a la cubierta vegetal. Disminución efecto isla de calor mediante vegetación y sombra natural. Patios interiores para generar circulación natural aire interior. Y doble piel fachada con lamas de protección solar.
Incremento de la biodiversidad urbana con especies autóctonas adaptadas.
Reducción casi total del consumo de agua de riego gracias a la selección vegetal.
Impacto energético:
Reducción más de un 45% emisiones CO₂ gracias a Districlima (red de distribución de agua caliente y fría para producción de agua caliente sanitaria y para climatización)
1.200 m2 de plaques fotovoltaiques (484 plaques, 515W potència placa, 250kw potència total) Alumbrado LED de alto rendimiento y aplicaciones para el control de la luz y la climatización.
Gestión técnica centralizada de la conducción del edificio.
La iniciativa impacta de forma transversal en la actividad asistencial al mejorar el entorno donde se presta la atención sanitaria y la sostenibilidad de la infraestructura que la hace posible. El nuevo edificio incorpora soluciones de eficiencia energética, energías renovables, gestión eficiente del agua e infraestructura verde que contribuyen a reducir la huella de carbono y el impacto ambiental del sistema sanitario, reforzando su resiliencia frente al cambio climático.
Desde una perspectiva organizativa, el proyecto demuestra que es posible reducir el impacto climático de los centros sanitarios sin renunciar a la excelencia asistencial, integrando sostenibilidad, eficiencia y humanización en un mismo modelo. De este modo, contribuye a avanzar hacia un sistema sanitario más resiliente, bajo en carbono y preparado para afrontar los retos derivados del cambio climático, constituyendo además una referencia transferible para otros hospitales.
Los principales destinatarios son los pacientes hospitalizados, que disponen de un entorno accesible, confortable y humanizado que favorece el bienestar emocional y la recuperación; sus familiares y acompañantes, que cuentan con espacios de descanso durante la hospitalización; y los profesionales del hospital, que desarrollan su actividad en un entorno con mejores condiciones ambientales y mayor confort. Las terrazas verdes terapéuticas y el diseño bioclimático integran la naturaleza como un elemento de apoyo al proceso asistencial.
Genera mejoras en la calidad asistencial, especialmente en términos de seguridad del paciente, confort, experiencia y entorno de trabajo profesional.
En relación con la calidad ambiental interior, la mejora de la ventilación, el control de contaminantes y el aumento del acceso a luz natural permiten avanzar hacia estándares óptimos de calidad del aire y confort térmico, factores asociados a:
Reducción del riesgo de infecciones nosocomiales
Disminución de complicaciones asociadas a la estancia hospitalaria
Mejora de los tiempos de recuperación
El diseño bioclimático y los sistemas de control energético contribuyen a una mayor estabilidad de las condiciones ambientales, reduciendo episodios de incomodidad térmica y mejorando indicadores como:
Nivel de satisfacción del paciente
Percepción de calidad del servicio
Confort durante la estancia
En cuanto a la humanización de los espacios, la incorporación de entornos con luz natural y contacto con elementos naturales se asocia a:
Reducción del estrés y la ansiedad de pacientes
Mejora del bienestar emocional
Impacto positivo en la recuperación
Desde el punto de vista de las personas trabajadoras, la mejora de las condiciones ambientales permite avanzar en:
Reducción de la fatiga térmica y ambiental
Mejora de la satisfacción laboral
Potencial reducción del absentismo
El proyecto convierte el hospital en un refugio climático activo, relevante en una ciudad vulnerable a las olas de calor