MURRIZTEARREN-SJD nace de la participación de San Juan de Dios Gipuzkoa en MURRIZTEARREN, un proyecto piloto desarrollado con empresas de ADEGI para trasladar la acción climática a la gestión real. La iniciativa combina capacitación, acompañamiento técnico y aplicación práctica, convirtiendo el cálculo de la huella de carbono en una herramienta para priorizar decisiones e inversiones y avanzar hacia la descarbonización.
Su objetivo general es conocer, gestionar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la actividad sanitaria y social de San Juan de Dios Gipuzkoa. Como objetivos específicos se establecieron: disponer de una línea base; identificar las fuentes de emisión más relevantes; mejorar la trazabilidad de los datos; definir objetivos cuantificados; diseñar una hoja de ruta; capacitar a la organización para actualizar anualmente el inventario; y generar una experiencia transferible a otros centros sanitarios.
Las acciones desarrolladas han incluido la recopilación y validación de datos; el cálculo de la Huella de Carbono Organizacional de 2024 mediante la herramienta Climate & Circularity Calculator (3C) de Ihobe y conforme a la UNE-EN ISO 14064-1:2019; el análisis de materialidad; la identificación de los principales focos emisores; y la elaboración de un informe técnico, una ficha comunicativa, un manual interno y una hoja de ruta de reducción.
La huella de carbono del año base 2024 asciende a 2.526,75 tCO₂e. El inventario comprende emisiones directas, electricidad adquirida y emisiones indirectas relevantes, las derivadas de la movilidad de las personas trabajadoras y de los bienes y servicios utilizados. A partir de este diagnóstico se ha definido un objetivo de reducción del 42 % de las emisiones de las categorías 1 y 2 para 2035. Las medidas previstas incluyen generación fotovoltaica, sustitución de luminarias por LED, electrificación progresiva de calderas, monitorización de consumos, contratación de electricidad de menor impacto, garantías de origen renovable y renovación de la flota.
El ámbito de actuación incluye los hospitales de Arrasate-Mondragón y Donostia-San Sebastián, especializados en salud mental, y los recursos residenciales del Programa de Protección Internacional. La iniciativa integra sostenibilidad ambiental, salud, equidad y atención a personas en situación de especial vulnerabilidad, y establece una metodología reproducible para su seguimiento anual y extensión a otras organizaciones sanitarias.
MURRIZTEARREN-SJD presenta una elevada capacidad de replicación en otros centros sanitarios, con independencia de su tamaño, titularidad o cartera de servicios. Su fortaleza es que no se limita a una actuación tecnológica, sino que ofrece una metodología transferible: capacitación, acompañamiento técnico, recopilación de datos, cálculo de la huella de carbono, identificación de focos prioritarios y elaboración de un plan de reducción.
La experiencia piloto desarrollada con empresas de ADEGI demuestra que una metodología común puede adaptarse a organizaciones diferentes. En sanidad, puede aplicarse a hospitales, centros de salud, dispositivos de salud mental, centros sociosanitarios y recursos residenciales, ajustando el perímetro y las fuentes de emisión a cada realidad.
La replicación se facilita mediante la herramienta Climate & Circularity Calculator (3C) de Ihobe, la norma UNE-EN ISO 14064-1:2019 y la disponibilidad de informes, plantillas y un manual operativo. Este permite crear un inventario inicial o copiar el proyecto del año anterior y actualizar los datos de actividad, favoreciendo un seguimiento anual homogéneo.
El modelo puede implantarse en cinco fases: creación de un equipo responsable; definición del alcance; recopilación de consumos, movilidad y compras; cálculo y priorización de emisiones; y aprobación de una hoja de ruta con objetivos e indicadores. El aprendizaje colaborativo permite compartir soluciones y reducir barreras técnica
La iniciativa cuenta con una línea base cuantificada que permite medir su evolución anual. En 2024, la huella de carbono organizacional de San Juan de Dios Gipuzkoa fue de 2.526,75 tCO₂e, distribuidas en 818,31 tCO₂e de emisiones directas, 290,81 tCO₂e asociadas a la electricidad, 914,44 tCO₂e vinculadas al transporte y 503,20 tCO₂e derivadas de los productos y servicios utilizados.
A partir de esta línea base se realizará el seguimiento mediante los siguientes indicadores: emisiones totales y por categoría; tCO₂e por paciente atendido; consumo anual de electricidad y gas; porcentaje de electricidad de origen renovable; producción fotovoltaica; porcentaje de luminarias LED; consumo energético por centro; kilómetros y emisiones de la flota; movilidad de las personas trabajadoras; y grado de ejecución de las medidas previstas.
El objetivo principal es reducir un 42 % las emisiones de las categorías 1 y 2 en 2035 respecto a 2024. También se medirán el ahorro energético conseguido, la inversión ejecutada, el retorno estimado de las actuaciones y el ahorro económico derivado de la reducción de consumos. En esta fase inicial todavía no existen ahorros económicos consolidados, ya que el principal resultado alcanzado ha sido disponer de un inventario completo, una línea base verificable y un sistema estable de seguimiento anual.
La propuesta se dirige al conjunto de servicios sanitarios y sociales de San Juan de Dios Gipuzkoa: los hospitales de Arrasate-Mondragón y Donostia-San Sebastián, sus unidades de hospitalización psiquiátrica de subagudos, media y larga estancia, los programas terapéuticos y de rehabilitación psicosocial, y los recursos residenciales del Programa de Protección Internacional.
Su aplicación implica tanto a las áreas asistenciales como a mantenimiento, compras, logística, recursos humanos y dirección, ya que las decisiones sobre energía, instalaciones, movilidad, flota y contratación condicionan el impacto climático de la organización. Las personas trabajadoras son un grupo destinatario prioritario: participan en la recogida de datos, la mejora de hábitos y el seguimiento de las medidas.
Las personas atendidas y sus familias se benefician de centros más eficientes, resilientes y comprometidos con la protección de la salud, especialmente relevante en colectivos con enfermedad mental o en situación de vulnerabilidad. La iniciativa también alcanza a proveedores y empresas colaboradoras, al favorecer la incorporación progresiva de criterios ambientales en compras y servicios.
Asimismo, ofrece a ADEGI, Ihobe, las administraciones públicas y otras organizaciones sanitarias una experiencia demostrativa que facilita el aprendizaje compartido y la extensión de la acción climática en el sector
MURRIZTEARREN-SJD entiende la descarbonización sanitaria como una actuación de protección de la salud. Al identificar y reducir las emisiones asociadas a la energía, la combustión, la movilidad y el consumo de recursos, la iniciativa disminuye la contribución de la organización al cambio climático y favorece un entorno asistencial más sostenible.
Las medidas previstas aportan beneficios concretos: la electrificación de las instalaciones y la renovación de la flota reducen el uso de combustibles fósiles; la eficiencia energética, la iluminación LED y la monitorización de consumos mejoran el funcionamiento de los centros; y la generación renovable refuerza su resiliencia energética.
Esta actuación es especialmente relevante en San Juan de Dios Gipuzkoa, que atiende a personas con trastornos de salud mental y a personas y familias en situación de vulnerabilidad. Disponer de centros más resilientes contribuye a proteger la continuidad, seguridad y calidad de la atención.
Para los profesionales, el proyecto fomenta una cultura de salud ambiental, corresponsabilidad y uso eficiente de los recursos. Para la ciudadanía, demuestra que el sector sanitario puede reducir su impacto sin comprometer la asistencia y actuar de forma coherente con su misión de cuidar. Al encontrarse en una fase inicial, todavía no se atribuyen resultados clínicos directos; el impacto se evaluará mediante indicadores ambientales, organizativos y de bienestar.