El Programa de Salud Ambiental Pediátrica para la Prevención de la Exposición a Disruptores Endocrinos (EDCs) y la Acción Climática constituye un modelo asistencial innovador que integra la salud ambiental, la salud planetaria y la prevención primaria en la práctica clínica pediátrica.
La iniciativa surge ante la evidencia científica que relaciona la exposición a contaminantes ambientales, especialmente EDCs, con enfermedades endocrinas, metabólicas, inmunológicas, respiratorias y del neurodesarrollo, así como con importantes retos asociados al cambio climático y a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
El programa incorpora de forma estructurada la historia clínica ambiental en la atención especializada mediante una consulta específica de Endocrinología Ambiental integrada en la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica del HUAV, donde durante los dos últimos años se han realizado más de 400 consultas especializadas dirigidas a pacientes pediátricos y sus familias.
Las intervenciones desarrolladas incluyen la identificación de exposiciones ambientales, la educación sanitaria basada en la evidencia y recomendaciones dirigidas a reducir la utilización de plásticos, plastificantes, pesticidas y otros contaminantes, promoviendo simultáneamente hábitos de consumo responsables, alimentación saludable y sostenible y estilos de vida compatibles con la protección de la salud y del medio ambiente.
El programa trasciende el ámbito de la consulta endocrinológica mediante un modelo transversal desarrollado con Neonatología, Alergología, Gastroenterología y Nutrición Pediátrica, incorporando la salud ambiental en la atención de poblaciones especialmente vulnerables, como el recién nacido prematuro, los pacientes con enfermedades alérgicas y aquellos con patologías relacionadas con la alimentación.
Paralelamente, el programa desarrolla una intensa actividad investigadora (Instituto de Salud Carlos III e IRBLleida), formación de profesionales sanitarios, docencia universitaria y divulgación científica, convirtiendo la evidencia científica en intervenciones clínicas y comunitarias con impacto sobre la salud, la sostenibilidad ambiental y la acción climática.
Su principal innovación consiste en transformar la prevención de exposiciones ambientales en una estrategia de salud climática capaz de reducir simultáneamente riesgos para la salud, favorecer hábitos sostenibles y contribuir a la descarbonización preventiva del sistema sanitario y poblacional.
El programa presenta una elevada capacidad de replicación, ya que se basa en herramientas clínicas sencillas, protocolos asistenciales estandarizados, formación de profesionales y materiales educativos fácilmente adaptables a diferentes contextos sanitarios.
Su implantación no requiere grandes inversiones tecnológicas ni modificaciones estructurales, sino la incorporación sistemática de la historia clínica ambiental, la capacitación de los equipos asistenciales y la integración de recomendaciones preventivas basadas en la evidencia.
La experiencia desarrollada demuestra que este modelo puede implementarse tanto en hospitales como en Atención Primaria, consultas de Pediatría, Neonatología, Endocrinología, Alergología, Gastroenterología y otras especialidades relacionadas con la infancia.
La colaboración con la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP), la Asociación Española de Pediatría (AEP), el Institut Català de la Salut, diversas universidades y colegios oficiales de médicos facilita la transferencia del conocimiento y la expansión del modelo a nivel autonómico y nacional.
Su integración con proyectos de investigación competitivos y actividades docentes garantiza además una actualización continua basada en la mejor evidencia científica disponible.
Durante 2023–2026, el programa ha alcanzado:
En términos climáticos, se estima una reducción potencial de 21 tCO₂-eq/año en un escenario prudente de adherencia moderada, equivalente a 105 kgCO₂-eq por familia y año. Aproximadamente 5 tCO₂-eq/año se asocian a la reducción de plásticos y envases y 16 tCO₂-eq/año a una alimentación más sostenible. La iniciativa promueve además la reducción de pesticidas domésticos, residuos y materiales derivados de combustibles fósiles. La estimación no incluye aún los posibles ahorros por prevención de enfermedad, menor uso futuro de recursos sanitarios ni el efecto multiplicador de la formación, por lo que se considera conservadora.
La iniciativa se dirige principalmente a la población pediátrica y al grupo familiar, con especial atención a las etapas de mayor vulnerabilidad, incluyendo el embarazo, el periodo neonatal, la infancia y la adolescencia.
El programa se desarrolla desde la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Arnau de Lleida en estrecha colaboración con las unidades de Endocrinología Pediátrica, Neonatología, Alergología, Gastroenterología y Nutrición Pediátrica, favoreciendo la incorporación transversal de la salud ambiental en la práctica asistencial pediátrica.
Asimismo, alcanza a profesionales sanitarios mediante actividades de formación continuada, sociedades científicas, universidades y centros sanitarios de diferentes comunidades autónomas.
El impacto se amplía a las familias y a la ciudadanía mediante actividades de divulgación científica y presencia en medios de comunicación, favoreciendo cambios de comportamiento relacionados con el consumo responsable, la reducción de exposiciones ambientales y la adopción de hábitos más saludables y sostenibles.
Este enfoque convierte una intervención clínica especializada en una herramienta de transformación organizativa, educación sanitaria y promoción de la salud con alcance poblacional y ambiental, generando un impacto en la reduccion de emision de gases de efeto invernadero
El programa contribuye directamente a mejorar la salud humana mediante la prevención de exposiciones ambientales evitables durante las etapas más vulnerables del desarrollo, reduciendo factores de riesgo asociados a enfermedades endocrinas, metabólicas, inmunológicas, respiratorias y del neurodesarrollo y cuidando el entorno mediante acciones sostenibles.
La incorporación de la historia clínica ambiental permite identificar exposiciones susceptibles de intervención y ofrecer recomendaciones preventivas personalizadas basadas en la mejor evidencia científica disponible.
Paralelamente, las medidas promovidas —reducción del uso de plásticos y plastificantes, disminución del empleo de pesticidas innecesarios, alimentación saludable y sostenible y consumo responsable— generan beneficios simultáneos para la salud humana y para el medio ambiente.
El programa incorpora además el concepto de descarbonización preventiva, entendida como la reducción futura de la carga asistencial mediante la prevención de enfermedades relacionadas con factores ambientales, favoreciendo un uso más eficiente de los recursos sanitarios y contribuyendo a sistemas sanitarios más resilientes y sostenibles.
Su efecto multiplicador, derivado de la formación de profesionales, la educación de las familias y la divulgación social, amplía significativamente el impacto sanitario de la iniciativa.