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Los Premios Sanidad #PorElClima buscan reconocer y visibilizar aquellas acciones lideradas por centros sanitarios que destacan por su compromiso climático y su contribución a la descarbonización del sector, promoviendo al mismo tiempo la salud de las personas y del planeta.

Iniciativa

Nombre de la iniciativa
Green Dyalisis: Cuidar la salud y el planeta.
Imagen la iniciativa
Video de la iniciativa
Objetivos y alcance

La Fundació Puigvert (FP), hospital universitario monográfico de referencia en nefrología, urología, andrología y reproducción asistida, integrado en el Sistema Sanitario Integral de Utilización Pública de Cataluña (SISCAT), impulsa un modelo integral de Green Dialysis para reducir el impacto ambiental de la atención renal mediante una asistencia más eficiente, sostenible y centrada en el paciente.

Pionera y referente nacional e internacional en nefrología desde 1955, la FP lidera el programa de trasplante renal de donante vivo en España (116 trasplantes/año). Dispone de programas domiciliarios de diálisis peritoneal y hemodiálisis, una unidad de hemodiálisis hospitalaria (130 pacientes crónicos, 20.280 sesiones/año), además de la Unidad de Enfermedad Renal Crónica Avanzada y la Unidad de Prevención del Daño Renal (103.746 consultas/año), orientadas a retrasar la progresión de la enfermedad.

El proyecto se enmarca en la estrategia institucional de sostenibilidad de la FP, adherida al Pacto Mundial de las Naciones Unidas, con calificación ESG A+, alineada con la Agenda 2030, los European Sustainability Reporting Standards (ESRS) y la Directiva 2022/2464/UE.

La unidad de hemodiálisis es la principal fuente de impacto ambiental del hospital: de una huella institucional de 602,52 tCO₂e (2025), concentra el 82 % (497 tCO₂e). Cada sesión consume unos 500 litros de agua, 25,9 kWh y genera emisiones equivalentes a 238 km en automóvil.

Objetivos: reducir emisiones de carbono, consumo de agua, energía y residuos; potenciar modalidades asistenciales de menor huella ambiental; personalizar la intensidad del tratamiento; disminuir desplazamientos evitables e implicar a profesionales y pacientes en una cultura compartida de sostenibilidad.

Acciones implantadas:

  • Diálisis incremental: 2sesiones/semana en lugar de 3, en pacientes con función renal residual conservada (≈30 % menos de consumo de agua, energía y residuos)
  • Optimización del flujo de dializado de 500 a 400ml/min
  • Terapias domiciliarias (reducción desplazamientos)
  • Teleasistencia predictiva (disminuye complicaciones, ingresos y visitas evitables)
  • Trasplante renal de donante vivo (ahorro estimado de 3–6 tCO₂e/paciente/año)
  • Proyecto VINCLE, que incorpora la voz del paciente mediante programas de Paciente Experto, Mentoring y Aula Paciente.

Acciones en desarrollo: reutilización del agua de rechazo de ósmosis para usos no potables, aerotermia, gestión energética inteligente y reducción de residuos por sesión. 

Replicabilidad

El modelo es altamente replicable porque demuestra que la sostenibilidad en diálisis no exige grandes inversiones estructurales en su primera fase: se apoya en innovación organizativa y liderazgo clínico. Medidas como la reducción del flujo de dializado a 400 ml/min, la diálisis incremental en pacientes seleccionados, el impulso de las terapias domiciliarias, la teleasistencia predictiva o los programas de educación (Proyecto VINCLE) pueden adoptarse mediante protocolos clínicos, formación e indicadores, sin obra ni equipamiento adicional.

Se basa en principios transferibles: medir la huella de la actividad, priorizar acciones con beneficio clínico y ambiental simultáneo, reducir desplazamientos evitables, personalizar la intensidad terapéutica y revisar consumos de agua, energía y residuos.

La experiencia de la Fundació Puigvert ofrece una hoja de ruta escalable para centros monográficos, hospitales generales y redes de nefrología: 1) diagnóstico de impacto; 2) implantación de mejoras clínicas de bajo coste; 3) empoderamiento del paciente; 4) seguimiento de resultados; 5) inversiones progresivas en infraestructura (reutilización de agua, aerotermia).

El modelo permite iniciar la transformación con medidas clínicas y organizativas de bajo coste y escalar progresivamente hacia inversiones estructurales según la madurez de cada organización.

Indicadores asociados

Línea base: huella de carbono institucional de 602,52 tCO₂e (2025), calculada y verificable. La unidad de hemodiálisis constituye la principal fuente de impacto ambiental, con 497 tCO₂e en un escenario conservador (≈82 % de la huella institucional), 130 pacientes activos, 20.280 sesiones anuales (156 sesiones/paciente/año) y una emisión estimada de 3,8 tCO₂e por paciente y año, en línea con la literatura (24,5–58,9 kg CO₂e por sesión y hasta 10 tCO₂e/paciente/año). El transporte puede representar hasta el 28 % de las emisiones asociadas al tratamiento.

Resultados obtenidos: reducción aproximada del 30 % en consumo de agua, energía y generación de residuos por paciente en diálisis incremental; optimización del flujo de dializado de 500 a 400 ml/min (−20 %) manteniendo la eficacia clínica; ahorro estimado de 3–6 tCO₂e/año por cada trasplante renal de donante vivo; y disminución de desplazamientos, visitas e ingresos evitables mediante terapias domiciliarias y teleasistencia predictiva.

Indicadores de seguimiento: huella de carbono (tCO₂e), consumo de agua y energía, consumo de concentrados, residuos generados (hasta 2,5 kg/sesión), pacientes en terapias domiciliarias, pacientes en diálisis incremental, seguimientos mediante teleasistencia, desplazamientos e ingresos evitados, trasplantes renales de donante vivo realizados y resultados en salud y experiencia del paciente mediante PREMs y PROMs (calidad de vida y fragilidad).

Servicios a los que se dirige la propuesta y/o público afectado

La iniciativa se lidera desde el Servicio de Diálisis y el área de Nefrología de la Fundació Puigvert, con total apoyo de la dirección y alineado con el Plan estratégico de la institución. Incluye hemodiálisis en centro, diálisis domiciliaria (tanto la diálisis peritoneal como la hemodiálisis), seguimiento ambulatorio en las Unidades de Enfermedad Renal Crónica y Prevención del Daño renal, trasplante renal y todos los programas de educación terapéutica. Su carácter transversal moviliza además a mantenimiento, gestión ambiental, compras, logística, innovación, sistemas de información, …. porque la diálisis sostenible exige cambios clínicos, técnicos y organizativos coordinados.

El público destinatario directo son las personas con enfermedad renal crónica avanzada o en tratamiento renal sustitutivo —130 pacientes activos y 20.280 sesiones anuales de hemodiálisis, son el grupo más grande—, especialmente quienes pueden beneficiarse de modalidades domiciliarias, teleasistencia, diálisis incremental o acceso precoz al trasplante. De forma indirecta beneficia a profesionales, gestores, ciudadanía y al sistema sanitario en su globalidad al promover un modelo asistencial más eficiente, resiliente y alineado con los retos climáticos del sistema sanitario.

Relación entre la iniciativa y la mejora de la salud

La sostenibilidad no es un elemento accesorio, sino una dimensión de la calidad asistencial: no existe buena asistencia sin sostenibilidad, ni sostenibilidad real sin atención de calidad. Cada medida ambiental implantada conlleva un beneficio clínico directo.

Para el paciente: las terapias domiciliarias y el teleseguimiento aumentan autonomía, flexibilidad y adherencia y reducen desplazamientos; la diálisis incremental preserva la función renal residual y disminuye la carga terapéutica inicial; la teleasistencia predictiva detecta complicaciones antes de que se agraven, evitando ingresos y uso de antibióticos; y el trasplante renal de donante vivo ofrece la mejor supervivencia y calidad de vida, evitando o acortando la exposición a un tratamiento altamente intensivo en recursos.

Para la salud pública: descarbonizar un proceso que consume 500 litros de agua y 25,9 kWh por sesión y genera entre 3,8 y 10 tCO₂e por paciente y año contribuye a mitigar la crisis climática —la mayor amenaza para la salud global— y a garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario. La iniciativa conecta así la salud individual del paciente renal con la salud planetaria, en línea con el enfoque One Health.

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