El proyecto Residuo Cero de Sanitas Hospitales es una de las acciones que forma parte del Plan de Gestión ambiental de Sanitas Hospitales que comprende las siguientes líneas estratégicas:
• Consumo de materias primas y energético
• Producción de residuos
• Emisiones CO2
• Alimentación sostenible
La iniciativa busca minimizar el envío de residuos a eliminación y aumentar la valorización de los materiales generados en los hospitales.
También, impulsa una cultura interna en la que la sostenibilidad forma parte de los procesos ordinarios del hospital sin comprometer la seguridad clínica ni la calidad asistencial.
El proyecto actúa sobre uno de los ámbitos ambientales más relevantes en el sector sanitario: la generación de residuos derivados de la actividad hospitalaria. Sanitas ha trabajado en la mejora de la segregación en origen, la revisión de circuitos internos, la adecuación de los flujos de recogida y la coordinación con gestores autorizados para favorecer que los residuos puedan reincorporarse a procesos de valorización siempre que sea posible. Este trabajo permite diferenciar los residuos que requieren tratamiento específico de aquellos que pueden tener una segunda vida como materiales recuperados.
La actuación incorpora una dimensión organizativa. El objetivo no se limita a obtener una certificación, sino a implantar un sistema estable y medible, con capacidad de réplica en la red hospitalaria. Esto implica a los equipos de los centros, integrar criterios ambientales en la operativa diaria y revisar los procesos para identificar mejoras. En un hospital, decisiones como separar adecuadamente los residuos, reducir consumos innecesarios, evitar materiales de un solo uso cuando existen alternativas viables y mejorar la trazabilidad tienen un impacto acumulado sobre la huella ambiental de la asistencia sanitaria.
El ámbito de actuación se comprende en el Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, La Moraleja, CIMA, Blua Valdebebas y Virgen del Mar. Estos cinco hospitales de Sanitas han recibido la certificación Residuo Cero de Aenor, que reconoce la valorización a partir del 90%. La medida se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de Sanitas, orientada a reducir la huella ambiental de su actividad y avanzar hacia su objetivo Net Zero en 2040. En resumen, Sanitas conecta la gestión ambiental con la prevención en salud: reducir residuos y avanzar hacia modelos circulares contribuye a proteger el entorno del que también depende la salud de las personas.
La iniciativa Residuo Cero de Hospitales puede replicarse en otros centros sanitarios si se adapta a su tamaño, actividad asistencial, cartera de servicios y volumen de residuos. El modelo se apoya en elementos transferibles: diagnóstico inicial, revisión de circuitos, mejora de la segregación en origen, formación de los equipos, coordinación con gestores autorizados y seguimiento de indicadores.
Su implantación puede hacerse de forma progresiva. En una primera fase, cada centro identifica los residuos más relevantes de su actividad y analiza qué fracciones pueden valorizarse. Después, puede rediseñar los puntos de recogida, reforzar la separación en áreas clínicas y no clínicas, ajustar los protocolos de trazabilidad y fijar objetivos medibles, sin comprometer la seguridad del paciente ni los requisitos específicos de gestión de residuos sanitarios.
La experiencia de Sanitas demuestra que la certificación Residuo Cero puede integrarse en la operativa hospitalaria cuando existe implicación de los equipos y una gobernanza clara. El proyecto es aplicable a hospitales, centros médicos, clínicas ambulatorias y otros dispositivos asistenciales, con distinto alcance según su complejidad. Además, puede extender criterios de economía circular a compras, logística, mantenimiento y servicios generales, lo que amplía su capacidad transformadora en el sector sanitario.
Indicador asocia a sistema de gestión residuo cero: % de valorización = 90,1% Indicadores asociados al Plan de minimización de residuos:
• Producción de residuo orgánico
• Producción de residuo papel confidencial
• Producción de residuo biosanitario peligroso
La certificación ha sido concedida tras auditar el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2025, y abarca los hospitales universitarios de Sanitas La Moraleja, La Zarzuela, Virgen del Mar, Valdebebas y Sanitas CIMA. Durante este periodo, los centros incluidos en el alcance han generado un total de 365.706,72 kg de residuos, de los cuales 329.512,31 kg han sido valorizados, lo que equivale a una tasa de valorización del 90,1%.
Respecto a las medidas incluidas en el Plan de Minimización de Residuos 2022-2026, entre ellas destaca la reducción del 2% del residuo orgánico mediante programas de control del desperdicio alimentario. También se ha avanzado en la digitalización de procesos, lo que ha permitido reducir en un 98% el uso de papel confidencial. A ello se suma la incorporación de contenedores reutilizables, que ha contribuido a disminuir el residuo biosanitario peligroso en un 20%.
El proyecto se dirige a los cinco Hospitales Sanitas certificados como Residuo Cero y afecta de forma transversal a los servicios asistenciales y no asistenciales. Su alcance incluye actividad clínica, quirúrgica, hospitalización, consultas, diagnóstico, farmacia, logística y servicios generales, ya que todos participan en la generación, separación, trazabilidad o retirada de residuos.
El impacto principal recae en los profesionales sanitarios y no sanitarios, que incorporan criterios ambientales en tareas cotidianas sin alterar la seguridad clínica. Para los equipos de dirección y gestión, supone reforzar indicadores, revisar circuitos internos y coordinarse con gestores autorizados para integrar la valorización de residuos en la operativa del centro.
La iniciativa resulta especialmente relevante en centros con alta actividad asistencial y tecnológica. Es el caso de hospitales como La Zarzuela, donde se ha incorporado la tecnología robótica para cirugías de columna, cadera, rodilla y urología; o de centros reconocidos por su calidad asistencial en el Monitor de Reputación Sanitaria. En estos entornos, la gestión ambiental debe integrarse en procesos clínicos muy exigentes sin comprometer la seguridad del paciente.
Los pacientes y sus familias se benefician de forma indirecta, al recibir asistencia en hospitales que impulsan la sostenibilidad. El alcance también llega a proveedores, gestores de residuos y otros colaboradores, alineándose con los requisitos del sistema.
El proyecto contribuye a la mejora de la salud desde una visión One Health, que entiende que la salud de las personas está conectada con la del entorno. En un hospital, reducir los residuos que acaban en eliminación y aumentar su valorización permite disminuir el impacto ambiental de la actividad asistencial, un factor relevante para avanzar hacia espacios sanitarios más responsables y saludables.
Para los pacientes, el beneficio es indirecto pero significativo. La actuación mantiene la seguridad clínica y la calidad asistencial, al tiempo que incorpora criterios ambientales en el funcionamiento diario del centro. Así, el cuidado de la salud se desarrolla en un entorno que también reduce su huella sobre el planeta.
Para los profesionales, el sistema refuerza hábitos de trabajo vinculados a la correcta separación, trazabilidad y gestión de residuos. Esto favorece una cultura interna de prevención, orden y responsabilidad ambiental, especialmente importante en servicios con elevada actividad asistencial y logística.
Para la ciudadanía, Residuo Cero de Hospitales contribuye a reducir el impacto de la asistencia sanitaria sobre el entorno común. Esta línea se integra en la estrategia de sostenibilidad de Sanitas, que considera la salud medioambiental como un elemento de prevención.