La Fundació Privada Hospital Asil de Granollers puso en marcha un proyecto de economía circular para transformar uno de los residuos sanitarios más abundantes del hospital —las botellas de suero— en nuevos recursos materiales y energéticos, reduciendo el impacto ambiental asociado a su gestión.
Tradicionalmente, estos envases se eliminaban junto con otros residuos sanitarios, desaprovechando un plástico de alta calidad (polietileno) y un líquido con potencial de valorización energética. Para revertir esta situación, se diseñó un circuito específico de segregación en origen que implicó a los profesionales asistenciales y permitió maximizar la recuperación de materiales.
El proyecto se inició mediante una prueba piloto en una planta de hospitalización para evaluar su viabilidad y la aceptación por parte del personal. Los excelentes resultados obtenidos, tanto por la elevada implicación de los profesionales como por el volumen de envases recuperados, permitieron extender progresivamente el modelo al resto de unidades del hospital.
La iniciativa comprende la separación del equipo de administración, la clasificación de las botellas, su almacenamiento selectivo y la gestión mediante un gestor autorizado que valoriza de forma independiente el envase y el contenido líquido. El polietileno recuperado se destina al reciclaje como materia prima secundaria, mientras que el suero líquido, que puede contener restos de medicación, se aprovecha para la producción de biogás mediante digestión anaerobia, contribuyendo a la generación de energía renovable.
Durante 2025 se recuperaron 13.265 kg de residuos, de los cuales 11.171 kg (84.21%) correspondieron a plástico PE destinado a reciclaje, 2.021 kg (15,24%) a suero líquido valorizado energéticamente y únicamente 73 kg (0.55%) fueron impropios.
La iniciativa está plenamente alineada con la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, la Directiva Marco Europea de Residuos, el Pacto Verde Europeo, la Agenda 2030 y los objetivos de descarbonización del sector sanitario. Asimismo, constituye una actuación integrada dentro de la estrategia de sostenibilidad ambiental del Hospital de Granollers.
Además de sus beneficios ambientales, el proyecto ha impulsado un cambio cultural entre los profesionales sanitarios, demostrando que una correcta segregación de residuos constituye una herramienta eficaz para fomentar la economía circular y reducir la huella climática del sistema sanitario.
La iniciativa presenta un elevado potencial de replicación al basarse en una modificación organizativa del circuito de segregación de residuos, sin necesidad de incorporar tecnologías complejas ni realizar inversiones significativas.
El modelo puede implantarse en hospitales públicos y privados, centros sociosanitarios, hospitales de día y otros dispositivos asistenciales que utilicen soluciones intravenosas, independientemente de su tamaño o nivel de complejidad.
Los elementos necesarios son fácilmente transferibles: formación del personal, contenedores específicos, adaptación del circuito logístico interno y colaboración con un gestor autorizado que valorice por separado del envase y el contenido líquido.
La metodología desarrollada permite estandarizar procedimientos, establecer indicadores homogéneos y generar resultados medibles en términos de recuperación de materiales, reducción de emisiones y mejora de la economía circular.
La experiencia demuestra que la implicación de los profesionales asistenciales constituye el principal factor de éxito, facilitando un cambio cultural que puede extenderse posteriormente a otras corrientes de residuos sanitarios.
Por su sencillez, bajo coste de implementación y elevada eficacia ambiental, la iniciativa puede ser adoptada por cualquier organización sanitaria comprometida con la descarbonización y la gestión sostenible de los residuos
Los principales indicadores de seguimiento del proyecto durante 2025 son:
Los indicadores son revisados periódicamente para evaluar la evolución del proyecto, detectar oportunidades de mejora y facilitar su ampliación a nuevas áreas asistenciales.
La iniciativa se dirige principalmente a los servicios asistenciales que utilizan soluciones intravenosas, incluyendo hospitalización, UCI’s, sala de partos, servicio de radiologia, urgencias, áreas quirúrgicas y otras unidades clínicas donde se usen botellas de suero.
Su implantación implica la participación coordinada de profesionales de enfermería, auxiliares, personal de logística interna, servicios generales, gestión ambiental y gestor externo de residuos.
Además de mejorar la gestión ambiental, el proyecto favorece la integración de la sostenibilidad en la práctica asistencial diaria, promoviendo la corresponsabilidad de los profesionales y reforzando la cultura ambiental del hospital.
La iniciativa también beneficia a la organización mediante la mejora de la trazabilidad de los residuos, el cumplimiento normativo y la generación de indicadores que facilitan la toma de decisiones en materia de sostenibilidad.
La iniciativa contribuye a la salud desde una perspectiva ambiental y preventiva, integrando la sostenibilidad como un elemento inseparable de la calidad asistencial.
La reducción de residuos destinados a eliminación, el reciclaje de materiales y la producción de energía renovable disminuyen el impacto ambiental asociado a la actividad sanitaria y contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los principales determinantes del cambio climático y, por tanto, de la salud pública.
Asimismo, el proyecto fomenta entornos sanitarios más sostenibles, sensibiliza a los profesionales sobre la importancia de la gestión responsable de los recursos y promueve hábitos de trabajo alineados con la prevención de riesgos ambientales.
De este modo, la iniciativa contribuye a proteger la salud de las generaciones actuales y futuras, reforzando el compromiso de la fundación privada hospital de Granollers con un sistema sanitario más resiliente, eficiente y comprometido con la acción climática.