El cambio climático constituye un determinante creciente de salud que afecta especialmente a pacientes mayores, pluripatológicos y con enfermedades crónicas complejas, precisamente el perfil habitual atendido por los Servicios de Medicina Interna en nuestro país.
La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha creado el Observatorio del Cambio Climático SEMI, una iniciativa nacional destinada a integrar clima, salud y sostenibilidad en la práctica clínica, la formación continuada y la cultura profesional del internista.
El proyecto se desarrolla mediante cinco fases: diagnóstico mediante una encuesta nacional a los más de 7.000 socios SEMI; formación específica en cambio climático y salud; transferencia mediante herramientas clínicas y organizativas; compromiso profesional y evaluación del impacto.
Incluye un curso integral, materiales divulgativos para profesionales y pacientes, infografías, publicaciones científicas, un catálogo de acciones para una Medicina Interna responsable y un compromiso de acción climática del médico internista.
El objetivo es transformar evidencia científica en acciones concretas, situando a los internistas como agentes clave para una sanidad sostenible y resiliente.
La iniciativa incorpora el cambio climático como nuevo determinante clínico en Medicina Interna, actuando sobre tres barreras: formación insuficiente, ausencia de herramientas en la práctica clínica habitual e integración limitada del enfoque climático en la asistencia.
El plan de acción previsto por el Observatorio SEMI ayudará a identificar pacientes vulnerables ante eventos extremos, prevenir descompensaciones, revisar tratamientos de riesgo, incorporar exposiciones ambientales y determinantes sociales, mejorar la comunicación del riesgo y promover prácticas clínicas de alto valor y menor impacto ambiental.
Los médicos internistas, por su posición transversal en los hospitales y consultas generales y monográficas: enfermedades infecciosas, riesgo cardiovascular, enfermedad tromboembólica, insuficiencia cardiaca, diabetes y obesidad, enfermedades autoinmunes y pacientes crónicos de alta complejidad, entre otras, pueden convertir miles de decisiones clínicas diarias en una oportunidad colectiva de adaptación climática y mejora asistencial.
Los internistas deben ser motores del cambio, integrando sostenibilidad, seguridad del paciente y excelencia clínica.